México podría reducir la producción y exportación en alrededor del 30% en 2020, dijo en junio Fausto Cuevas, director general de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA). Esto coloca a la nación azteca en su peor caída. Sin embargo, FordNissanRenaultMercedes-Benz y Porsche anunciaron el lanzamiento de modelos vehículos eléctricos en medio de la pandemia de Covid-19, volatilidad cambiaria y desplome del precio del petróleo. Entre los factores que impulsan este tipo de motorización, la no contaminación gana. En Ciudad de México, la Secretaría del Medio Ambiente decidió extender los beneficios de exención de pago de la tenencia y verificación.

Durante una entrevista exclusiva con NotiPressÁlvaro De La Paz, director de ingeniería de eZERO, dijo, la autonomía, el precio y la falta de infraestructura son los principales obstáculos para la adopción masiva de vehículos eléctricos en México. No obstante, hay una falta de comprensión de la nueva tecnología ofrecida por la electromovilidad. “Una autonomía comparable a la de los vehículos de combustible resulta inútil para un vehículo eléctrico, a diferencia del primero, un vehículo eléctrico puede reabastecer en los periodos de estacionamiento conectado a la red eléctrica disponible en todas las ciudades, por lo que no es práctico ni eficiente acumular los recorridos de varios días para reabastecer, tampoco depende de infraestructura de abasto como electrolineras. Se reabastece cotidianamente sin molestias en casa o la cede de la empresa“, explicó el especialista.

Comparativamente con gasolineras para vehículos a combustión, en el caso de los eléctricos De la Paz expresó, “las electrolineras son una infraestructura complementaria que no es indispensable en absoluto” para la adopción de movilidad eléctrica en las ciudades. Esta situación podría otorgar una ventaja al sector de electromovilidad una vez superada la pandemia. El director de ingeniería opina, la electrificación masiva del parque vehicular es un proceso irreversible y acelerado y atribuye a la oferta limitada lo que tiene frenado el proceso de migración.

De cara a la puesta en marcha del acuerdo comercial T-MEC, las mayores ventajas de un comercio liberalizado serán cosechadas por los países en desarrollo, detalla el especialista. El libre comercio abre las puertas de mercados de enorme potencial de consumo y compensa el rezago tecnológico. Esto favorece una nivelación económica regional que es conveniente al país. La industria automotriz mexicana está consolidada como una potencia mundial. El patrimonio poblacional, los niveles educativos y de especialización y la gran infraestructura de suministros automotrices del país, junto con la ubicación estratégica de México y su inigualable relación con Latinoamérica, Asia y Europa son la clave del potencial que México tiene.

Sobre una posible consolidación del mercado automotriz eléctrico en el marco del T-MEC, el especialista señaló, el acuerdo comercial “debe establecerse como la única opción para enfrentar a sus similares de Europa y Asia“. Agregó, “ningún país solo puede hacer frente a los retos de un mercado globalizado y altamente integrado“. Los niveles de productividad, tecnología y flexibilidad que el comercio internacional exige, hacen inviable una oferta a nivel nacional. En este contexto, México se convierte en un actor clave para la región en el sector automotriz eléctrico.